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El especialista, responsable de Clima Extremo Bell Ville , Sandro Bustos expresó que el calentamiento global y el aumento de la temperatura de los océanos están modificando los patrones climáticos a escala mundial. En este contexto, el fenómeno de El Niño podría generar un incremento de la humedad y una mayor frecuencia de precipitaciones durante la primavera y el verano en la provincia de Córdoba, especialmente en el sudeste cordobés.
Según explicó Bustos , los indicadores actuales muestran un calentamiento del océano Pacífico que supera los valores habituales. Esta situación favorece cambios en la circulación atmosférica y puede influir en las condiciones climáticas de distintas regiones de Sudamérica.
En el caso de Córdoba, el escenario previsto contempla un período con mayor humedad ambiental, más nubosidad y una frecuencia superior de tormentas. Además, algunos episodios podrían estar acompañados de lluvias abundantes y caída de granizo, con una probabilidad mayor a la registrada habitualmente.
El también pronosticador de FM 2000 ,aclaró que El Niño es un fenómeno de alcance continental y que sus efectos no se manifiestan de la misma manera en todas las regiones. Mientras algunas zonas pueden registrar precipitaciones por encima de los niveles normales, otras podrían experimentar variaciones en las temperaturas y en sus patrones de lluvia.
En cuanto a las condiciones durante el verano, anticipó jornadas con abundante nubosidad y temperaturas variables. No obstante, cuando se produzcan períodos de mayor exposición solar, las temperaturas podrían alcanzar valores elevados, en combinación con un ambiente húmedo.
Respecto de la evolución del fenómeno, señaló que los indicadores muestran actualmente un calentamiento significativo del Pacífico, con un posible pico hacia diciembre. A partir de enero, la tendencia comenzaría a revertirse gradualmente, con una disminución de la intensidad del fenómeno durante los meses siguientes.
De esta manera, el tramo final de la primavera y buena parte del verano podrían estar caracterizados por una mayor inestabilidad atmosférica, con lluvias frecuentes y episodios de tormentas que requerirán atención y seguimiento de los pronósticos meteorológicos.
