Así lo confirmó, Natania Palacios. Primero fue su padre que tiene un negocio en el barrio y que a las 7 de la mañana del jueves pasado tuvo la desagradable visita de un ladrón.
Un primo suyo, también la semana pasada, en horas de la madrugada, mientras descansaba con su familia, recibió la sorpresa de un ladrón dentro de su casa.
En ambos casos, hubo forcejeos y se pudo frustrar el robo. Por suerte no estaban armados, dijo Natania. Pero te queda esa sensación de inseguridad y ya no estás tranquilo y el miedo que si te ausentas de tu casa no sabes que puede pasar, expresó Natania.