Carlos, oyente de la radio contó conmocionado por lo que vivió el sábado.
Según contó cerca de las 19 del pasado sábado el estacionaba su auto en Belgrano y Pío Ángulo, y vio que por la última calle venia un niño llorando con sangre en la cara y cabeza.
Carlos y una joven que pasaba por allí lo asistieron tratando de limpiar la sangre y contener al pequeño de unos 8 o 9 años. Según nuestro interlocutor el niño decía que lo había mordido un perro y tenía las huellas de los colmillos en su cara, arriba de uno de sus ojos y también en la cabeza .
Al preguntarle donde vivía, el pequeño llorando decía que en la verduleria de la vuelta. Esto Córdoba, entre Avda. España y Belgrano . Hacía ese lugar lo llevó Carlos y lo dejó al cuidado de su familia .
Este vecino hizo un llamado a la reflexión de las autoridades porque si bien reconoce que la ciudad crece en obras, nada se hace por los animales sueltos y el peligro que esto representa